Consejos para elegir una calculadora

calculadora


Las calculadoras son un clásico entre el material de oficina y escolar. A la hora de elegir qué calculadora es la más adecuada, podemos tener en cuenta diversos aspectos.

Actualmente, suelen tener una pantalla LCD o LED. La diferencia fundamental entre ambas está en la forma de iluminación. Las pantallas LCD usan lámparas fluorescentes para iluminar el panel, mientras que las pantallas LED utilizan diodos emisores de luz. Las pantallas LED son más eficientes, lo que nos lleva al siguiente aspecto a tener en cuenta, pues las calculadoras pueden tener distintas fuentes de energía: pila, panel solar o ambos.

Hay que tener en cuenta también que si la pantalla cuenta con cierta inclinación ofrecerá mayor comodidad de visualización, al contar con un mejor ángulo para nuestros ojos y al evitar reflejos.

El tamaño de las teclas ha de ser tenido en cuenta ya que los hombres, por lo general, tienen dedos más anchos de modo que si las teclas son pequeñas, su uso puede resultar incómodo.

Para un uso normal de oficina, será suficiente con que sea capaz de mostrar 12 dígitos. Aunque para tareas más complicadas, debes saber que las calculadoras de gama alta, para usos más profesionales, pueden conectarse a otros modelos o bien a un ordenador o impresora.

Por otro lado, si vamos a utilizarla en el ámbito académico, habrá que tener en cuenta el nivel escolar. Para primaria, será suficiente un modelo básico con una pantalla tradicional, en la que aparezcan los dígitos como máximo en dos líneas, unos diez números por fila. En el caso del instituto o para estudios superiores, es esencial contar con una calculadora gráfica, que permita representar cualquier función en los ejes cartesianos. Para garantizar una correcta visualización, la pantalla debería aceptar un mínimo de seis líneas de trece caracteres.